La bolsa ecológica camina hacia el futuro….a paso de tortuga.

Hace cinco años empezamos vendiendo bolsas ecológicas y la resistencia de nuestros clientes era tan fuerte que se percibía como una forma de esnobismo, y nos resultaba difícil, muy difícil, casi imposible desarrollar nuestro trabajo.

Ha pasado el tiempo y poco a poco estamos comprobando que esta situación está cambiando y lo comprobamos diariamente al hablar con nuestros clientes.

Desde entonces les estamos explicando que los plásticos son malos, porque no se recicla lo suficiente y al quemarse estos como basuras producen cantidades inconmensurables de CO2, algunos estudios dicen que más de 100 toneladas, que invaden la atmósfera, y que se abandonan los residuos en bosques, parques, jardines, caminos, lagos, ríos, etc., y llegan a las corrientes de agua invadiendo todas las canalizaciones antes de llegar al mar, generando sucedáneos del petróleo en todo el recorrido. Y que una vez llegados al mar los peces, tortugas, ballenas, y pájaros los confunden con alimentos y se encuentran muchos mamíferos marinos en situaciones difíciles, con obstrucción del aparato digestivo lo que les produce asfixia, imposibles de desarrollarse plenamente en su medio.  Y que abandonamos sin cuidarnos de donde un envase que ya no necesitábamos. Y que no se Reutilizan las bolsas suficientemente, con el fin de aminorar el impacto ambiental. Y que un consumidor medio en España, puede llegar a utilizar más de 200 bolsas de plástico al año y que de esas solo un 10% es reciclada.

También les pedimos a nuestros clientes que hay que prescindir, dentro de lo posible, de las bolsas de plástico para dejar al salir de este planeta, al menos como lo encontramos al entrar.

Fondo Marino peces

Imagen tomada de Medioambiente.net

Y ahora solo tenemos que decir que son ecológicas para que   muchos de nuestros clientes, palidezcan y se disculpen por no utilizarlas. Algo ha cambiado.

Argumentan en su favor, que se las reclaman sus clientes; que son muy caras; que con la crisis tienen que mirar productos más económicos; que las encuentran más fácilmente; pero que están dispuestos a cambiar esta situación y consumir productos menos contaminantes y que no dañen tanto el medio ambiente.

Es cierto que esto es una pequeña muestra vista desde nuestra empresa, pero como una tortuga caminamos lentamente hacia un paisaje más cuidado y un ambiente más sano.

No creemos que esta situación de transición vaya a ocurrir de la noche a la mañana, pero sin duda, algunos pasitos estamos dando en esta dirección.